¿Qué es el cancer?





Preguntas frecuentes

¿Cómo está formado nuestro cuerpo?

Nuestro cuerpo está formado por partes muy, muy pequeñas llamadas células. Las células son como pequeños trabajadores que todos los días ayudan a que nuestro cuerpo funcione correctamente.

Estas células trabajan en equipo y se comunican entre sí para realizar tareas importantes, como mover un brazo, respirar, correr, aprender, crecer o incluso ayudar a sanar cuando nos lastimamos.

Cada célula tiene una función especial y sabe cuándo debe crecer, trabajar o descansar para mantener nuestro cuerpo sano.

¿Qué pasa cuando algunas células dejan de seguir las reglas?

A veces, por diferentes razones, algunas células pueden comenzar a funcionar de manera diferente.

Normalmente, cuando una célula deja de funcionar correctamente, el propio cuerpo detecta el problema y la elimina, como cuando en un equipo alguien necesita detenerse para no afectar a los demás.

Sin embargo, en algunas ocasiones ciertas células logran evitar esos controles naturales del cuerpo y comienzan a multiplicarse sin seguir las reglas.

Aunque estas células originalmente eran células sanas, dejan de cumplir su función normal y comienzan a comportarse de manera diferente. A estas células las llamamos células malignas o células cancerosas.

Cuando muchas de estas células se juntan y forman un grupo, pueden crear lo que conocemos como un tumor.

La palabra neoplasia significa justamente eso: la formación de un nuevo crecimiento de células.

¿Por qué estas células se agrupan entre ellas?

Las células cancerosas suelen comenzar a aislarse y prefieren mantenerse cerca de otras células parecidas a ellas.

Podemos imaginarlo como cuando llega la hora del recreo en la escuela. Muchas veces formamos grupos con amigos que tienen gustos parecidos a nosotros: algunos prefieren jugar fútbol, otros dibujar, otros correr o platicar.

Con las células puede pasar algo parecido: algunas células anormales comienzan a juntarse solamente entre ellas y dejan de colaborar con el resto del cuerpo.

Con el tiempo forman una especie de barrera que las protege y les ayuda a seguir creciendo.

¿Por qué es difícil eliminarlas?

Cuando estas células forman grupos, crean un espacio que las ayuda a protegerse.

Esa protección puede hacer que al cuerpo le cueste más trabajo eliminarlas y, en ocasiones, también puede hacer que algunos tratamientos tengan que trabajar más para destruirlas.

Por eso es importante detectarlas lo antes posible.

¿Qué es la metástasis?

En algunas ocasiones, algunas células cancerosas pueden desprenderse del lugar donde comenzaron y viajar hacia otras partes del cuerpo.

A esto se le llama metástasis o tumores secundarios.

Podemos imaginarlo nuevamente como en el recreo: a veces un grupo de amigos que siempre estaba junto puede separarse y algunos compañeros comienzan a formar nuevos grupos en otras partes del patio.

Algo parecido puede ocurrir con algunas células cuando se desplazan hacia otros lugares del cuerpo.

¿De quién es la culpa de tener cáncer?

Es importante entender algo muy valioso: nadie tiene la culpa de tener cáncer.

El cáncer no aparece por pensar algo malo, por sentir enojo, tristeza, miedo o por haber hecho algo incorrecto.

Las células de nuestro cuerpo trabajan de manera independiente a nuestros pensamientos o emociones.

Tener cáncer nunca significa que una persona hizo algo malo.

¿Cómo eliminan los médicos estas células rebeldes?

Existen diferentes tratamientos porque no todos los cánceres son iguales.

Si las células cancerosas están en un lugar específico y es posible alcanzarlas fácilmente, los médicos pueden realizar una cirugía para retirarlas.

Cuando algunas células ya viajaron a otras partes del cuerpo, pueden utilizarse tratamientos más intensos para tratar de eliminar todas las células cancerosas.

Cada persona necesita un tratamiento diferente dependiendo de su situación.

¿Cómo saben los médicos cuál tratamiento usar?

Para decidir cuál es el mejor tratamiento, los médicos necesitan estudiar muy bien lo que está ocurriendo dentro del cuerpo.

Para hacerlo realizan diferentes estudios. Algunos se hacen mediante análisis de sangre y otros utilizando máquinas especiales que permiten observar partes específicas del cuerpo mediante imágenes.

Toda esa información ayuda a los médicos a tomar la mejor decisión.

¿Cuánto tiempo dura un tratamiento?

Cada tratamiento es diferente. La duración depende de varios factores, como el lugar donde apareció el cáncer, el tamaño del tumor y si existen otras zonas del cuerpo involucradas.

Algunos tratamientos pueden durar pocas semanas y otros pueden durar meses o incluso años.

Por esta razón, cuando un médico realiza un diagnóstico, es importante comenzar el tratamiento lo antes posible y seguir cuidadosamente las indicaciones médicas.

¿Los tratamientos pueden doler?

Esto depende mucho del tipo de enfermedad y del tratamiento que se esté utilizando. Algunos tratamientos pueden ser difíciles para el cuerpo y causar molestias temporales.

Por eso es importante cuidarnos de diferentes maneras:

  • Cuidar nuestro cuerpo: descansar, comer bien y seguir las recomendaciones médicas.
  • Cuidar nuestras emociones: escuchar música, ver caricaturas, dibujar, jugar o realizar actividades que nos hagan sentir tranquilos.
  • Cuidar nuestras relaciones: hablar con las personas que queremos y expresar cómo nos sentimos.

Si conoces a alguien que está pasando por un tratamiento, decirle "te quiero", "estoy contigo" o "eres importante para mí" puede ayudar mucho.

¿Qué efectos pueden tener los tratamientos?

Los tratamientos buscan eliminar las células cancerosas. Sin embargo, mientras realizan ese trabajo también pueden afectar algunas células sanas que se encuentran cerca.

Esto puede provocar algunos cambios temporales como:

  • Cansancio.
  • Dolor.
  • Náuseas.
  • Vómito.
  • Pérdida del apetito.
  • Caída del cabello en algunos tratamientos.

Cada tratamiento es diferente y no todas las personas experimentan los mismos efectos.

Lo más importante es recordar que estos tratamientos existen porque ayudan al cuerpo a luchar contra la enfermedad y que, durante todo ese proceso, muchas personas estarán acompañando y cuidando al paciente.



Sugerencias para padres


Acompañar a un niño con cáncer puede generar muchas dudas e incertidumbre. Esta guía fue elaborada para brindar información sencilla y práctica que ayude a madres, padres y cuidadores a comprender cómo apoyar a sus hijos durante este proceso. En estas páginas encontrará recomendaciones para explicar el diagnóstico y los procedimientos médicos utilizando un lenguaje adecuado para la edad del niño, favorecer su participación en las decisiones que pueda tomar durante el tratamiento, comprender la importancia de escuchar y validar sus emociones, y mantener, en la medida de lo posible, una vida cotidiana que le permita seguir jugando, aprendiendo y desarrollándose. También encontrará orientación sobre cómo fortalecer la comunicación familiar, apoyar a los hermanos, mantener una adecuada adherencia al tratamiento y comprender por qué es fundamental informar siempre al equipo médico antes de administrar cualquier suplemento, vitamina, remedio natural o tratamiento alternativo, ya que algunos productos pueden interferir con la eficacia o la seguridad del tratamiento oncológico. El objetivo de esta guía es recordar que el tratamiento del cáncer infantil no depende únicamente de los medicamentos y los procedimientos médicos. El acompañamiento de la familia, la comunicación, el cariño y el respeto por las emociones del niño también forman parte de su bienestar y de la manera en que enfrentará esta etapa. El tratamiento ayuda a cuidar el cuerpo; el amor, la comprensión y el acompañamiento de la familia ayudan a fortalecer el corazón. Nunca dejen de caminar juntos, un día a la vez.



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